Apagones como los de antes.
Pasado el primer miedo,
se encendía otro mundo,
Pasado el primer miedo,
se encendía otro mundo,
de fósforos, velas, linternas y faroles.
Los juegos iluminaban caras
Los ojos se encontraban
Esas noches no se perdía luz,
se encontraban las almas.
